viernes, 4 de enero de 2013

EL HOSPITAL DE SANTA MARÍA DE ESGUEVA II: El legado artístico

En esta segunda entrega del Hospital de Esgueva voy a hablar sobre las obras de arte que poseyó. Al menos de las que tengo noticia existían en sus últimos días. Seguramente hubiera muchas más, puesto que me parecen pocas, pero no he logrado conseguir ninguna más. Si por lo general los cuadros no son de gran calidad, salvo algunas maravillosas excepciones, sí que poseen un encanto por su carácter provinciano o por su valor iconográfico. De muchos de ellos existen otras copias en la misma ciudad, lo que nos indica que habría algunos pintores que las fabricarían casi en serie.
Los diferentes bienes artísticos del hospital, una vez que fue éste víctima de la piqueta, fueron a parar al Museo Nacional de Escultura y a la Residencia del Cardenal Marcelo. Las obras de arte que fueron a parar al Museo, posteriormente pasarían a engrosar las colecciones de la Diputación de Valladolid, siendo ésta la encargada de repartirlos por diferentes organismos: Ayuntamiento, Casa de Zorrilla y otros. A pesar de todo no hay seguridad de que se haya conservado todo lo que contenía. A mí, por ejemplo, me extraña que solo existiera una sola escultura en todo el hospital, y más cuando era el de mayor importancia, junto con el de la Resurrección. Antes de nada pediros perdon por la calidad de algunas fotos, pero no he podido encontrarlas mejor. Si alguno supiera como poder ver estas obras en la Diputación por favor que me escriba, se lo agradeceré.

GRUPO DE LA ANUNCIACION (Anónimo, h. 1440)
Está formado por dos esculturas, que representan al Arcángel San Gabriel y a la Virgen, que estuvieron colocadas a ambos lados de la puerta de dicho Hospital, descansando sobre ménsulas y cobijadas por doseletes calados. Una vez destruido el edificio pasaron al Museo Nacional de Escultura, en cuyo patio estuvieron expuestas hasta la renovación del museo. En la actualidad desconozco su paradero, aunque seguramente se encontrarán en los almacenes del mismo.
La más interesante de las dos esculturas es la de la Virgen. Está representada de pie, con una inflexión graciosamente amanerada en el cuerpo. Tiene la mano derecha sobre el vientre y en la izquierda, un libro abierto. Su indumentaria es característica de la primera mitad del siglo XV, sobre todo la saya, surcada de pliegues regulares desde los hombros y sujeta por cinturón debajo del pecho. El manto que cubre la cabeza y envuelve a la figura, tiene todavía el sistema de pliegues curvos y rítmicos que muestran la persistencia de las firmas impuestas por el estilo internacional. Al mismo espíritu corresponde el tratamiento del rostro, de suave expresión aniñada. En la ménsula que hay a sus pies está esculpido el busto de un profeta sosteniendo una filacteria. Tiene una abundante cabellera rizada y un rostro fuertemente caracterizado, que enlaza con las influencias de tipo borgoñón.
El arcángel San Gabriel es inferior en calidad. El tratamiento del cabello es similar al del profeta en la ménsula, mientras que los pliegues de la ropa carecen de la flexible movilidad que se puede apreciar en los de la Virgen. La peana sobre la que está colocado lleva dos niños sosteniendo un escudo.
Los doseles que van sobre las cabezas de las dos figuras, no tienen todavía motivos flamígeros ni arcos conopiales. La decoración de la fachada se completa con dos esculturas de leones que sostienen el escudo del Conde Ansúrez, fundador del Hospital de Esgueva. Como las anteriores esculturas han sido trasladadas al Museo Nacional de Escultura, en cuyo patio se pudieron ver hasta antes de la remodelación del museo.
Por el estilo, y sobre todo, por la indumentaria de la Virgen puede deducirse que este conjunto escultórico sería realizado hacia los años 1440, fecha que parecen confirmar los escasísimos datos conservados acerca del edificio.

Diferentes fotos de la Virgen y el Arcángel San Gabriel
CRISTO SEPULTADO POR DOS ANGELES (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 106,5 x 194 cm.
Escena mística (no acontecida) en la que se representa a Cristo muerto sujetado por los brazos por dos angeles. Buena representación en escorzo de las piernas. En la parte izquierda, al fondo, se ve la ciudad de Jerusalén. En su parte trasera aparece una inscripción legible en blanco. En el marco una etiqueta: “Propiedad de la Fundación Hospital de Esgueva”.

VENERABLE HERMANO ANTONIO ALONSO BERMEJO (Anónimo, siglo XVIII)
Óleo sobre lienzo. 101,5 x 0,74 cm.
El retrato del Venerable Hermano Bermejo, que presenta su iconografía típica, se encuentra dentro de un marco de rocallas, bajo la cual podemos leer una inscripción que dice: “EL V. HERMANO ANTONIO ALONSO BERMEJO, NATURAL DE LA Vª DE LA NAVA DEL REY. REEDIFICADOR, Y ENFERMERO DEL HOSPITAL DE S. MIGUEL DONDE VIVIÓ Y MURIÓ CON OPINIÓN Y FAMA COMÚN DE SANTIDAD, EN CATORCE DE NOV. DE MIL SETECIENTOS CINQUENTA Y OCHO AÑOS”
El Hermano Bermejo aparece como un hombre anciano, vestido con el hábito de las escuelas cristianas. En su mano derecha porta bastón y en la izquierda, un rosario y un bonete. Tuerto del ojo derecho, y parece haber perdido la piel que rodea el ojo dañado. Vendría bien este retrato, por el ejemplo del retrato, al Hospital de Esgueva. El cuadro es copia de otras pinturas y esculturas, siendo la más conocida la conservada en la sacristía de la iglesia parroquial de Nava del Rey.
SANTA GERTRUDIS MAGNA (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 99 x 82 cm
La santa aparece efigiada con hábito, y con sus atributos más frecuentes. Con la mano izquierda se señala el pecho, en donde está su corazón inflamado con una pequeña imagen del Niño Jesús dentro de él. Con la derecha, totalmente adornada de joyas, escribe con una pluma, que parece una palma del martirio, el libro de Las Revelaciones. La pluma se encuentra rodeada por una corona. A nuestra izquierda hay una inscripción: “INVENIS SUME IN CORDE GERTRUDIS”. En cuadro posee una inscripción: “F.H.E”, que seguramente sea Fundación Hospital Esgueva. Existe una copia casi idéntica en la clausura del Monasterio de San Joaquín y Santa Ana.
SAN JOSÉ CON EL NIÑO (Atribuido a Diego Díez Ferreras, hacia 1680)
Óleo sobre lienzo. 135 x 98 cm
Obra de apreciable calidad del pintor sevillano afincado en Valladolid. Al santo se le representa según la manera habitual. De pie, sostiene al Niño Jesús con su brazo derecho. San José porta capa roja y túnica con abundantes pliegues. El Niño tiene túnica rosa. Al fondo, un paisaje de naturaleza. El cuadro posee una inscripción: “Este cuadro es propiedad de la Fundación Benéfica Hospital de Sta. María de Esgueva”.
SAN BARTOLOME (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 167 x 125,5 cm.
Representación, más bien mediocre del martirio de San Bartolomé. Según la tradición, el santo fue desollado vivo, momento que efigia el cuadro. El Santo aparece semi-desollado, con la piel colgando en los brazos y abdomen. A sus pies se sitúa el demonio, motivo iconográfico exclusivo de la pintura española. La escena tiene lugar sobre un fondo paisajístico en el que aparece una ciudad al fondo. El escenario de su crucifixión se sitúa en Albanópolis o Urbanópolis (Eruantashat) una ciudad de Armenia.
El cuadro posee doble marco de piedras y gallones, motivos típicos de la escuela vallisoletana de la primera mitad del siglo XVII. Esta representación vendría bien a un Hospital por cuanto entraña el heroísmo de un santo que soporta el terrible martirio de su despellejamiento.
VIRGEN DE LA SOLEDAD ó DE LA PALOMA (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 80 x 57 cm.
Representación, de muy mala calidad, de la Virgen de la Soledad. Existen multitud de copias repartidas por Valladolid, siendo una de las mejoras la conservada en la clausura del Monasterio de San Joaquín y Santa Ana. En escultura también existen varias obras, por ejemplo una en el relicario de la iglesia de San Miguel, y otra en la clausura del Convento de Porta Coeli (procede del desaparecido Convento de Las Lauras).
Aparece ataviada como una viuda, según el modelo de la Virgen de la Paloma. Se nos presenta arrodillada, con las manos juntas y cruzadas sobre el pecho, sobre un fondo de cortinajes. La presente advocación es una influencia de la pintura sobre la escultura. El modelo original en escultura era de Gaspar Becerra: era una talla de vestir, y él solamente talló la cabeza y las manos. Vestía de viuda, para indicar el dolor de la Virgen. La pieza, que fue regalada por la reina Isabel de Valois al Convento de la Victoria, se encontraba en la iglesia de San Isidro en Madrid. Se perdió en un incendio acaecido en 1936.
CRISTO ATADO A LA COLUMNA (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 125 x 81 cm.
Cristo semidesnudo, únicamente viste el paño de pureza. Está atado a una columna muy alta. Los brazos y pierna derecha están atados con cuerdas a la columna. La pintura puede copiar un modelo escultórico muy reproducido en la época, si bien en Valladolid fue más generalizado el uso de la columna baja, que aportaba mayor dramatismo debido a lo forzado de la postura. 
LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN (Atribuido a Felipe Gil de Mena, mediados del siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 166 x 125 cm.
Obra de gran calidad, que anteriormente fue atribuida a Francisco Martínez. La Virgen, que ocupa el centro de la pintura, aparece rodeada por siete ángeles niños. María asciende hacia los cielos, donde le espera la Santísima Trinidad. Aparece de frente, con la cabeza levemente ladeada y uno de los brazos adelantado en señal de aceptación. Manto azul con amplios vuelos por delante y por detrás. Media luna y cabezas de angeles a los pies. La rigidez de la figura de la Virgen contrasta con el dinamismo y las posturas variadas de los ángeles. Colores muy vivos.
RETRATO DEL CONDE ANSÚREZ (Atribuido a Pedro Díaz Minaya, 1606)
Óleo sobre lienzo. 200 x 120 m.
Retrato de cuerpo entero del conde Don Pedro Ansúrez que aparece con un abrigo rojo rematado con pieles en los bordes y medias también rojas. En el extremo superior izquierdo, aparece el escudo de armas ajedrezado del propio Conde. Es uno de los pocos retratos que existen del personaje. Es bastante joven. Melena larga. Gorro y guerrera de piel. Túnica roja abrochada al cinto y correaje. Faldilla corta. Capa de armiño. En la parte inferior izquierda, hay una inscripción: “ESTE RETRATO ES DEL SOR. CONDE DON PEDRO ANSURES DE GLORIOSA MEMORIA SACADO DE UNO Q SE ALLO EN EL ARCHIBO DE SIMANCAS EN UN PRIVILEGIO FIRMADº DE SU MANO IÇOSSE POR MANDADO DEL CAVILDº DESTA REAL CASA DE SANTA Mª DE ESGUEBA SIENDO DIPUTADOS LOS SEÑORES DON DIEGO DE SARMIENTO DE ACUEÑA I DON PEDRO DE BEGALLAR CON ANO DE 1606”. En la actualidad se encuentra en el Ayuntamiento.
CRISTO DE BURGOS (Anónimo, Primera mitad siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 163 x 117,5 cm.
Representación del Cristo de Burgos, reproducción del conservado en la catedral de dicha ciudad. Cabeza inclinada hacia la derecha y faldilla hasta las rodillas. Pudiera tratarse de una copia del original de Mateo Cerezo. Posee una etiqueta con la inscripción: “Propiedad de la Fundación Benéfica de Santa María de Esgueva”. Existen dos copias casi idénticas en la clausura del Monasterio de San Joaquín y Santa Ana.
CRISTO CON LA CRUZ A CUESTAS (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 126 x 107 cm.
Representación de Jesús con la cruz a cuestas camino del Calvario. Cristo porta túnica roja, sujeta con un cíngulo, y corona de espinas. Hinca rodilla en tierra, lo que recuerda a varias esculturas procesionales que existen en la ciudad. Carga la cruz con la mano izquierda. Una soga le ciñe el cuello. Al fondo un paisaje arbóreo. Etiqueta con la inscripción: “Este cuadro es propiedad de la Fundación Benéfica Hospital de Sta. María de Esgueva”.
VIRGEN DE LA VALVANERA (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 120 x 96 cm.
Representación de la Virgen entronizada, con el Niño en brazos. Ambos están tocados con coronas. La Virgen sostiene al Niño sobre su rodilla derecha y sujeta en su mano izquierda una manzana; el Niño está bendiciendo y lleva en su mano izquierda un libro abierto. Ambos aparecen ricamente vestidos y la pintura es una clara interpretación de la escultura románica existente en el monasterio riojano de Valvanera. Sobre el marco una etiqueta con la inscripción: “Propiedad de la Fundación Hospital de Esgueva”. Existe una copia casi idéntica en la capilla de Nuestra Señora de la Valvanera de la iglesia del Salvador. Asimismo en dicha capilla existe en el retablo principal una imagen, de la dicha Virgen, en escultura.
CRISTO YACENTE (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 99 x 190 cm.
Representación de Cristo muerto; el cuerpo inclinado y la cabeza de frente. El cuerpo de Cristo descansa sobre un sudario blanco y apoya la cabeza sobre unos almohadones, aparece extendido en suave diagonal. A su lado tienen los símbolos de la Pasión. En el cuerpo, el pintor se ha complacido en el estudio anatómico. A la derecha un ángel coge el sudario extendido, con dolorosa expresión en el rostro. Al fondo se aprecia la arquitectura del sepulcro, que se funde en un oscuro paisaje del cual no pueden apreciarse sus formas.
LA SANTA CENA (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 111 x 196 cm.
Representación habitual de la Santa Cena, en la que Cristo, en el centro de la composición, aparece rodeado de sus discípulos, que hablan entre sí. Hay una cortina en la parte superior derecha. Detrás de Cristo hay un fondo paisajístico. Pintura de buena calidad y composición. Actitud dramática. Excelente mantel, con arrugas, con los recipientes y manjares bien dispuestos. La pintura ocuparía el refectorio del Hospital. En la parte posterior del cuadro hay una etiqueta con la inscripción: “Propiedad de la Fundación Benéfica Hospital de Santa María de Esgueva”.
ABRAZO DE SAN FRANCISCO Y SANTO DOMINGO (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 211 x 147 cm.
San Francisco, a la izquierda y de perfil, viste el hábito de su Orden con capucha larga del mismo color. Santo Domingo luce hábito blanco y capa negra. Ambos se funden en un efusivo abrazo. Figuras muy rígidas sobre un fondo paisajístico. Sobre el marco etiqueta con leyenda: “Este cuadro es propiedad de la Fundación Benéfica de Santa María de Esgueva”.
SAN IGNACIO DE LOYOLA Y SAN FRANCISCO DE BORJA (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 247 x 147 cm.
San Ignacio de pie, viste sotana y manto negros. Semicalvo y con barba, sostiene el estandarte de la Compañía de Jesús, el cual centra la composición. Su otra mano en actitud de bendecir. San Francisco de Borja aparece de rodillas, en actitud de aceptación. Luce sotana y faja negras y cuello blanco, doblado. Una de sus manos toca levemente el estandarte. Cristo, desde el ángulo superior derecho contempla complacido la escena. Otro jesuita se adivina tras el fundador de la Compañía.
PREPARATIVOS PARA LA CRUCIFIXIÓN (Atribuido a Felipe Gil de Mena, mediados del siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 295 x 313 cm.
Este cuadro también se le titula como “Cristo y la Virgen intercesores de la humanidad”. Sin duda, refleja como era el primitivo paso del “Despojo” de la Cofradía de Jesus Nazareno. Cristo, de pie con los brazos cruzados, aparece a los pies de la cruz contemplando cómo le preparan la cruz en la que será crucificado. Ya ha sido despojado de la vestidura que le fue arrancada violentamente (“al rodapelo”). Porta corona de espinas y paño de pureza. En el centro un sayón, agachado, realiza los taladros en la cruz para que encajen fácilmente los clavos. La Virgen, a la derecha, contempla llorosa la escena. En lo alto asoma la figura de Dios Padre rodeada por cabezas de ángeles. Paisaje montañoso y escarpado al fondo. La pintura posee un doble interés, tanto por su calidad, como por su iconografía. El cuadro posee una etiqueta con la inscripción: “Propiedad de la Fundación Hospital de Esgueva”.
EXTASIS DE SAN BERNARDO (Anónimo, siglo XVII)
Óleo sobre lienzo. 110 x 160 cm.
Representa en una misma pintura los dos milagros más importantes de San Bernardo: la lactancia y el abrazo del crucificado. En la parte izquierda, está narrado el milagro de la lactancia. En el ángulo superior, está la Virgen con el Niño en las rodillas sosteniendo éste la bola del mundo. San Bernardo, con su hábito, de rodillas, recibe el chorro de leche del seno de la Virgen. En el lado derecho del cuadro, Cristo crucificado, de pequeño tamaño, se desclava de la cruz y abraza al santo que, de rodillas, le mira. En el suelo, báculo abacial y varias mitras papales que simbolizan su constante renuncia a tal dignidad.
SANTO TRINITARIO (Anónimo, finales del siglo XVII)
Madera policromada. 62 x 39 x 23 cm
Santo Trinitario con hábito blanco y manto negro con capucha, mitra a los pies y brazos en alto. Al haber perdido las manos, desconocemos si llevaba algún atributo y qué disposición tenía. El manto negro está ribeteado en dorado y la sobrecapa cae en forma triangular. La pierna izquierda aparece ligeramente adelantada dejando entrever los pliegues. En el hábito lleva una cruz de brazos iguales, el vertical en color rojo, y el horizontal en azul.
ARMARIOS (Manuel Perote, 1941)
Madera de nogal. 263 x 106 cm.
Los armarios gemelos son del tipo inglés del siglo XVIII, llamados “bureau-cabinet”. Un ejemplar de esta modalidad puede verse en el Museo Municipal de Madrid. Varios hay en el Museo Victoria y Alberto de Londres. Consta el mueble de un cuerpo inferior rectangular; otro inclinado, con tabla abatible para despacho; y un cuerpo alto, menos saliente, cuyos cajones se protegen con dos puertas. Se rematan con un copete decorado con hojas de acanto y veneras de tipo rococó. En el centro del copete hay una pintura de forma ovalada, sobre cobre, representando en el uno a San José y en el otro a la Virgen con el Niño. Cada cerradura de la tapa del cuerpo de despacho lleva una placa de bronce, con esta inscripción: “VALLISOLETI EX OFICINA LIGNARIA EMANUELIS PEROTE HERRERA, ANNO MDCCXLI”. En la actualidad se encuentran en la Residencia Cardenal Marcelo.
FANAL (Anónimo, siglo XVIII)
Cristal. 120 x 80 cm
Es una preciosa pieza hexagonal. En su interior contiene toda clase de pájaros y plantas exóticas. En la actualidad se encuentra en la Casa Museo de Zorrilla. No posee foto

Para finalizar voy a reseñar el resto de obras de arte, u objetos, de los que tengo noticia existieron en el Hospital de Esgueva:
Existía un cuadro de la Anunciación, del siglo XVI. También, de ese mismo siglo, una Resurrección. Posiblemente éste lienzo fuera el realizado por Pantoja de la Cruz para el retablo mayor del Hospital de la Resurrección, y que con motivo de su demolición fuera a parar al Hospital de Esgueva. Otro cuadro era una Dolorosa, sobre la cual tengo ciertas dudas si será la que presento en la foto. Esta Dolorosa (146 x 109,5), que se fecha a mediados del siglo XVIII, copia a una estampa muy difundida en la época. También se cita un retablo del siglo XVIII, con una Inmaculada en el centro. Si bien no he encontrado el retablo, bien pudiera ser la Inmaculada (80 x 57 cm.) que pongo más abajo.

La Resurrección, de Juan Pantoja de la Cruz. Procedente del Hospital de la Resurrección
¿Dolorosa proviniente del Hospital de Esgueva?
¿Inmacualada procedente del Hospital de Esgueva?
Otros objetos que se conservaban eran trece azulejos del siglo XVIII, con el escudo del Conde Ansúrez y el nombre de Santa María de Esgueva. Estos escudos servían para distinguir las casas que eran propiedad del Hospital. Estas casas las arrendaban, con lo cual cuando pasaban los cobradores del Hospital a recaudar la renta o los censos sabían si a esa casa debían de llamar o no.
Asimismo se conservaban una espada y unos guantes del Conde, la litera de la condesa Doña Eylo, y un altarcito portátil compuesto de un marco sobre peana de madera y dentro de aquél un óvalo, en cuyo centro aparecen tallados en alabastro, la Virgen, el Niño Jesús y San Juan Bautista cogidos a una cruz, sosteniendo todo el grupo unos ángeles. Este retablo figuró en la Exposición Histórico Europea de Madrid de 1892.
Espada del Conde Ansúrez
SI TE INTERESÓ ESTA ENTRADA, CONTINÚA EN:
EL HOSPITAL DE SANTA MARÍA DE ESGUEVA I: Fundación e Historia 


BIBLIOGRAFÍA
  • ARA GIL, Clementina Julia: Escultura gótica en Valladolid y su provincia, Institución Cultural Simancas, Valladolid, 1977.
  • MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José (dir.): Inventario artístico de Valladolid y su provincia, Dirección General de Bellas Artes, Madrid, 1970, p. 18.
  • MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José: “El mueblista vallisoletano Manuel Perote”, B.S.A.A., tomo XLIII, 1977, pp. 506-509.
  • MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José: “El arte en los hospitales de Valladolid”, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid, 198?, pp. 190-200.
  • SÁNCHEZ DE MADARIAGA, Elena: “La Virgen de la Soledad. La difusión de un culto en el Madrid barroco”, La imagen religiosa en la Monarquía Hispánica, Casa de Velázquez, Madrid, pp. 219-240.

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